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El poderoso productor norteamericano de origen rumano trajo a España las megaproducciones  Hollywoodenses. Inmensos decorados y melodramas épicos tuvieron  Madrid como escenario durante la época dorada de Bronston. Algunas empresas españolas forman parte de esa historia.

Samuel Bronston en Spain

Samuel Bronston junto a Los Reyes de España

A finales  de la década de los años cincuenta desembarca en España la Productora de cine Samuel Broston. El productor funda sus estudios, considerados los mayores de Europa, cerca de la localidad madrileña de Las Matas. Con él, las gigantescas producciones made in Hollywood llegan a nuestro país que, por entonces, cuenta con una raquíticas industria del cine.

Hollywood llega a España

Samuel Bronston produce en nuestro país sus  películas más emblemáticas, llenas de espectaculares decorados, cientos de extras y, por supuesto, de las estrellas cinematográficas del firmamento hollywoodense.

Grandes directores como Nicholas Ray y  Anthony Mann  e intérpretes como Sofía Loren , David Niven , Charlton Heston, Rita Hayworth, Bette Davis, Ava Gardner o John Wayne aterrizan en nuestro país. Sus títulos: “John Paul Jones” (1959),  “Rey de reyes” (1961), “El Cid” (1961), “55 días en Pekín” (1963), “La caída del Imperio Romano” (1964) y “El fabuloso mundo del circo” (1964), películas que hicieron historia del cine.

Samuel Bronston-junto A Ava Gardner Y Charlton Heston

Samuel Bronston junto A Ava Gardner Y Charlton Heston

Bronston utiliza a profesionales, técnicos y empresas españolas en sus grandes y taquilleras producciones. Una de esas empresas fue Tolder. Su presidente, Fausto Saavedra, recuerda:

Por aquel entonces teníamos unos amigos , los hermanos Baranda, que, además de tener varias zapaterías y otros negocios, se dedicaban a subcontratar trabajos para el rodaje de películas , porqué estaban muy bien introducidos en los círculos de los contratadores de  atrezos. Por este sistema empezamos a trabajar para el cine , un mundo de locos porqué siempre te pedían los trabajos sin tiempo material para hacerlos. A favor tenía que se ganaba dinero” .

 

Tolder y Bronston Productions

Entre otras cosas, hicieron corazas de plástico para los soldados de “La caída del Imperio Romano” y tiendas de campaña para “El Cid”. Precisamente, para esta producción tuvieron que montar las tiendas en Peñíscola, e incluso improvisar allí mismo fabricando las cosas que se les iban ocurriendo al director y a la productora.

De hecho, era tan enloquecedor el ritmo de trabajo que la empresa no tuvo más remedio que trasladar desde Madrid hasta la playa de Peñíscola a una empleada y a una enorme máquina de coser para poder realizar el trabajo.

El siguiente rodaje fue el de la película “ El Fabuloso Mundo del Circo” y esto fue el acabose. Según cuenta el presidente de Tolder, testigo de todo ello, “no existían para nuestra empresa en aquella temporada ni noches ni fiestas,  era una locura de trabajo. Se fabricaron tres circos completos, para poder rodar al mismo tiempo con distintos equipos, y un cuarto, en tamaño reducido al 75 %,  para rodar una escena quemándolo. El tamaño del circo era tal que fue considerado el más grande del mundo. Y no es una exageración, el Sr. Bronston preguntó cuál era el circo más grande del Mundo y le dijeron que el “ Ringlin Barnum “ de EEUU. Decidió entonces que el circo de su película tuviera 10 metros más largo; no recuerdo bien pero creo que eran algo más de los 120 metros” .

Circo construido por Tolder para Samuel Bronston

Circo construido por Tolder para Samuel Bronston

Era un circo con tres pistas en las que se podían hacer tres espectáculos distintos a la vez. Era tan impresionante su tamaño que se tuvieron que contratar especialistas europeos en el montaje de circos para ayudar en las sucesivas instalaciones, que fueron muchas. La primera fue junto a la fábrica de cementos Valderribas , le seguiría Aranjuez, frente al Palacio Real en Madrid e , incluso, en el estanque madrileño de El Retiro dónde fue montado sobre una tarima tras vaciarlo de agua.

Circus-World-interior

Surgen las complicaciones

Las complicaciones empezaron desde el primer montaje en Valderribas. Tal y como recuerda el presidente de Tolder “ a media tarde teníamos en pié todos los enanos , que eran más de trescientos tubos de cuatro metros de alto. Se trataba de los primeros mástiles que había que tener izados porqué eran los que sujetaban las paredes verticales y el perímetro del circo en sí. Por lo tanto, eran imprescindibles para elevar el techo que tenia casi 5000 metros cuadrados de lona. De pronto, no  se supo porqué razón, alguien se apoyó en uno y se cayeron todos como fichas de dominó , incluso se rasgó la lona. La noche se nos echaba encima y a la mañana siguiente tenían previsto rodar varias escenas, así que no nos quedó otro remedio que trabajar toda la noche. Como este incidente tuvimos otros de  menos importancia pero igualmente importantes , que obligaban a trabajar sin horario fijo , solamente se paraba cuando el cansancio de empleados y jefes superaba lo normalmente admitido”.

“ De todas formas fue una época muy divertida. Conocimos personalmente a John Wayne , Claudia Cardinale, que por entonces era muy joven y una preciosidad, y a Rita Hayworth que era muy elegante”.

El declive de Bronston

A partir de “El fabulosos mundo del circo” Sam Bronston se arruina. Su socio francés entre en quiebra y algunas de sus películas fracasan económicamente a pesar de su éxito en taquilla.  El imperio Brosnton se hunde.  El productor se instala en España hasta 1971 año en el que se marcha agobiado por las deudas.

Su último deseo: volver a España

En 1994, a los 81 años, el productor fallece en Estados Unidos a causa de una neumonía, aunque padecía Alzheimer desde hacía 20 años. Pero nunca olvidó nuestro país.

Pocos días después, sus cenizas son trasladadas a España, según su último deseo. Actualmente, descansan en el cementerio de Las Rozas.

Qué fue de los superestudios Bronston

A mediados de los 80, las constructoras comienzan a fijarse en los terrenos que ocupan los estudios. Sin embargo, la por entonces directora general de TVE, la también cineasta Pilar Miró, decide hacerse con ellos para reconvertirlos en platós de televisión. Su nuevo nombre, Estudios Buñuel, homenajea al gran director español.

Son 2400 metros cuadrados, el mayor estudio del ente público, dónde se realizarán muchos de los programas que marcaron la historia de nuestra tv:  “Un, dos , tres… responda otra vez”, “¿Qué apostamos?”, “El Circo de TVE”, “Cruz y Raya”, “Hola Raffaella” o los actuales “Tengo una pregunta para usted” y “59 segundos”.

Decorados para film de Samuel Bronston

Decorados para film de Samuel Bronston

Decorados

Don Fausto Saavedra y su señora

 

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